Concepción psicométrica de la alta capacidad (II)

 

En la entrada anterior titulada “Concepción psicométrica de la alta capacidad (I)“, hemos descrito los principales enfoques psicométricos de la inteligencia y su aplicación al campo de la alta capacidad, tomando como punto de partida la herramienta de análisis en la que se fundamentan sus principales teóricos (Spearman, Thurstone, Guilford, Cattell y Carroll): el análisis factorial. En esta segunda parte vamos a sintetizar la influencia de esta perspectiva en el desarrollo y revisión de las principales escalas de inteligencia y a resumir su aplicación experimental más famosa: el estudio longitudinal de Terman. Por último, daremos razón de la prevalencia de este modelo a la hora de identificar al alumnado de alta capacidad.

Principales escalas de inteligencia para la evaluación de la alta capacidad

El modelo jerárquico de Cattel-Horn-Carroll (CHC) ha sido decisivo en el desarrollo y actualización de las principales escalas de inteligencia. Vamos a referirnos sucintamente a cuatro de ellas, las más utilizadas en el campo de la evaluación cognitiva de las altas capacidades.

Escalas de inteligencia Stanford-Binet (SB)

Estas escalas construidas por Lewis Terman (1916) de la Universidad de Stanford tienen su origen en el trabajo de dos europeos, Alfred Binet y Thedore Simon (1905), que desarrollaron la primera escala de inteligencia para discriminar alumnos con retraso mental en escuelas de París. Terman revisó en Estados Unidos la obra de Binet y Simon, y construyó la primera versión de lo que finalmente se llamarán las Escalas de Inteligencia de Stanford-Binet (Roid, 2003). La versión más reciente (SB-V) incluye cinco subíndices: Razonamiento Fluido, Conocimiento, Razonamiento cuantitativo, Procesamiento viso-espacial, y Memoria de Trabajo. Durante años, la SB ha sido el test más utilizado para evaluar la inteligencia y todavía hoy sigue siendo utilizada a nivel internacional.

Escalas de inteligencia de Wechsler

Las escalas de Wechsler (1939, 1974/1991,1967/2002, 2003) han ofrecido de manera tradicional tres puntuaciones (puntuación verbal, puntuación de ejecución y puntuación general o CI que es una combinación de las dos anteriores). La versión más reciente del WISC-IV  ofrece cuatro índices de puntuaciones: Comprensión Verbal (CV), Razonamiento Perceptivo (RP), Velocidad de procesamiento (VP) y Memoria de Trabajo (MT), así como una puntuación general o CI Total. Asimismo, la última versión de la Wechsler Adult Intelligence Scale (WAIS-IV) incluye los mismos índices que el WISC-IV. Dedicaremos más adelante una entrada especial al uso del WISC-IV en la evaluación del alumnado con altas capacidades. Al margen de ello, y aunque Wechsler creía firmemente en la evaluación psicométrica de la inteligencia, no limitó su concepción de la inteligencia a las puntuaciones en un test, ni siquiera a lo que hacen los alumnos en clase. Para él, la inteligencia también incluye nuestra relación con las personas, nuestro desempeño laboral y el manejo de nuestra vida.

Escalas de aptitudes BAS-II

Las escalas de aptitudes BAS-II son sin duda una de las baterías de origen europeo más completas para evaluar aptitudes. Está formada por dos baterías (BAS-II Infantil y BAS-II Escolar). El BAS-II Escolar (a partir de los 6:00 años) consta de 6 test principales, 8 de diagnóstico, y dos de rendimiento. Ofrece un índice general de inteligencia (CI), tres índices de aptitud intelectual (verbal, razonamiento no verbal y espacial) y un índice general no verbal.

Escalas de inteligencia de Reynolds (RIAS)

Estas escalas son también una buena alternativa para la evaluación cognitiva del alumnado de alta capacidad. Constan de seis subtests y ofrece puntuaciones de inteligencia general, inteligencia verbal, inteligencia no verbal y memoria general. Existe una versión abreviada (Test de Inteligencia Breve de Reynolds, RIST) que puede utilizarse para procesos de screening.

El estudio longitudinal de Terman

Sin duda alguna, la aplicación más famosa de la concepción psicométrica de la alta capacidad es el estudio longitudinal de Terman realizado a partir del seguimiento de una muestra de individuos con altas capacidades a lo largo de su vida (Terman, 1925; Terman y Oden, 1959) y del que ya dimos cuenta en la entrada anterior titulada “Breve historia de la educación del talento“. A partir de la aplicación de la Escala Stanford-Binet en su primera versión (Terman, 1916) -una escala que ofrecía una puntuación global de CI y que entendía la inteligencia como una entidad singular y la alta capacidad como un factor general- a un grupo de alumnos californianos nominados por sus profesores, Terman seleccionó una muestra de 643 participantes intregada por niños y niñas menores de 11 años con un CI superior a 140, y niños y niñas de 11 a 14 años con CI ligeramente inferiores.  Los alumnos que obtenían un CI de 135 o superior eran considerados “moderadamente de alta capacidad” (Terman, 1925); por encima de 150 “excepcionalmente capaces”; y por encima de 180 “extremada o profundamente capaces”. Muchos de los sujetos objeto de seguimiento llegaron a ser profesionales de éxito en Estados Unidos, existiendo sin embargo un sesgo de género evidente en la investigación. No obstante, el CI no era el único factor que explicaba el éxito de los sujetos de la muestra de Terman:  entre esos otros factores no podemos olvidar su nivel de estudios o su estatus socioeconómico.

¿Por qué la concepción psicométrica de la alta capacidad sigue siendo tan importante en la identificación de la alta capacidad?

Existen muchas razones que explican por qué el CI sigue siendo el criterio más extendido de identificación de las altas capacidades. Podemos resumirlas en las siguientes:

1. El CI es una puntuación singular fácil de comprender. Para muchos es una solución elegante y a la vez sofisticada a la la cuestión de la alta capacidad.

2. El CI proporciona un número exacto con precisión matemática. En su calidad de índice cuantitativo, ofrece un criterio objetivo e imparcial para realizar procesos de identificación o admisión a programas para el desarrollo del talento.

3. Existe un volumen muy considerable de investigación que apoya la validez del CI. Ningún otro constructo psicológico ha recibido mayor investigación sobre su validez.

4. Los tests de inteligencia son relativamente faciles de administrar y corregir.

5. El CI tiene una gran tradición en el ámbito de la educación del talento y para muchas personas alto CI y alta capacidad son sinónimos.

Los estudios más actuales postulan una aproximación multifactorial para la identificación y evaluación de las altas capacidades (VanTassel-Baska, 2008), sin negar la legitimidad y validez de la concepción psicométrica. No obstante, los expertos coinciden en afirmar que el criterio para la identificación de la alta capacidad no puede reducirse a la siguiente igualdad: Altas capacidades = CI> 130. Sin duda alguna la concepción psicométrica de la alta capacidad sirve de base para una adecuada identificación de un tipo de alta capacidad, la que se observa desde el prisma de la alta inteligencia pero, como afirma Pfeiffer en su modelo tripartito (Pfeiffer, 2103), esta modalidad no es la única. En ulteriores entradas hablaremos de otras concepciones de la alta capacidad que la conciben bajo el enfoque del CI más otras cualidades.

Referencias

Binet, A., y Simon, T. (1905). Méthodes nouvelles pour le diagnostic du niveau intellectuel des anormaux. L’Année Psychologique, 11, 191-336.

Pfeiffer, S. I. (2013). Serving the Gifted. New York: Routledge.

Roid, G. (2003). Stanford-Binet Intelligence Scales (5th ed.). Itasca: Riverside.

Terman, L. M. (1916). The measurement of intelligence: An explanation of and a complete guide for the use of the Stanford Revision and Extension of the Binet-Simon Intelligence Scale. Boston: Houghton Mifflin Co.

Terman, L M. (1925). Genetic studies of genius: Mental and physical traits of a thousand gifted children (Vol. 1). Stanford: Stanford University Press.

Terman, L. M., y Oden, M. H. (1959). Genetic studies of genius: The gifted group at midlife (Vol. 4). Stanford: Stanford University Press.

VanTassel-Baska, J. L. (2008). Alternative Assessments with Gifted and Talented Students, Waco, Prufrock Press Inc.

Wechsler, D. (1939). The measurement of adult intelligence. Baltimore: Williams & Wilkins.

Wechsler, D. (1974/1991). Manual for the Wechsler Intelligence Scales for Children (3rd ed.). San Antonio: Psychological Corporation.

Wechsler, D. (1967/2002). Wechsler Primary and Preschool Scale of Intelligence (3rd ed.). San Antonio: Harcourt Brace.

Wechsler, D. (2003). WISC-IV: Administration and scoring manual. San Antonio: Psychological Corporation.

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